Lo viejo es nuevo. La Gestión de Proyectos 30 años después.

30/05/2012

Proyectos Arquitectura

La Gestión de Proyectos no es algo nuevo. Hay quien dice que es tan antigua como las pirámides de Egipto o incluso más, pero no fue hasta principios de la década de 1940 cuando se desarrolló la Gestión de Proyectos moderna, y vimos su utilidad a través de los efectos logrados con su implementación en algunos sectores. Hoy en día la Gestión de Proyectos se ha extendido a todos los sectores imaginables y esto ha cambiado el mundo de los negocios para siempre.

Hasta hace solamente treinta años, la Gestión de Proyectos era simplemente una metodología orientada a los procesos de dos sectores específicos: construcción y defensa. Volviendo a los lejanos años 40, cuando el proyecto Manhattan tuvo por objetivo construir una bomba atómica, se veía la Gestión de Proyectos como una disciplina que aportaba pocas herramientas realmente innovadoras. El programa Polaris, de misiles submarinos, supuso el desarrollo de la técnica PERT (Program Evaluation and Review Technique, Técnica de Evaluación y Revisión de Programas o Proyectos), una herramienta estadística que permite analizar y representar las actividades críticas para terminar un proyecto, mientras que la herramienta de planificación llamada CPM (Critical Path Merthod, Metodología del Camino crítico) apareció en el sector de la construcción. Con el tiempo, estas dos técnicas han terminado formando parte de herramientas tan útiles como Microsoft® Project . Por extraño que nos parezca hoy, PERT y CPM fueron las grandes innovaciones técnicas de entonces.

Historia de Gestión de Proyectos

Hoy la Gestión de Proyectos está tan extendida como el uso de los auriculares entre los jóvenes. La Gestión de Proyectos está en Fábricas, Informática, Telecomunicaciones, Moda, en todos los sectores y en todo el mundo. Es una disciplina madura, con un lenguaje universal y vocabulario profesional bien definido. Desde los comienzos de la Gestión de Proyectos moderna, han ido apareciendo gran número de métodos y herramientas y cada vez se ha reconocido la labor de más personas con su nombramiento como Gestores de Proyecto. De hecho, según el Project Management Institute (PMI®) hay más de veinte millones de personas en el mundo con esta función.

Pero no siempre ha sido así.

Así era entonces

Una profesión por casualidad

Recién graduado, con mi licenciatura en Geografía bajo el brazo, caí en la Gestión de Proyectos por accidente, o mejor dicho, ella cayó sobre mí. Antes de que hubiese algo llamado Gestores de Proyectos, los proyectos se les asignaban a personas como una “actividad extra”, que tenía que hacer además de su “trabajo de verdad”. Cuando entré en el Programa de Desarrollo de Cartografía para Profesionales, trabajé en varias de las unidades de negocio del Instituto Geológico y Minero del Centro de Cartografía del Este de Estados Unidos, una de las unidades de negocio relacionadas con la Geografía, dentro de la división de Topografía. En resumen, hacíamos mapas topográficos, cuyo uso se ha extendido hoy en día entre excursionistas, ingenieros y cualquiera que necesite conocer el terreno que le rodea. Hubo una temporada en la que teníamos 2500 proyectos en marcha, para hacer mapas desde Florida hasta Maine, sin apenas herramientas para controlar su progreso. El Centro necesitaba una metodología de gestión de proyectos para poder hacer su trabajo mejor. Y yo estaba por allí en aquel momento.

Me encargaron liderar la automatización de la metodología de Gestión de Proyectos y mi primera labor fue crear un diagrama PERT para ilustrar cómo se había confeccionado cada mapa desde el principio hasta el final. Básicamente querían conocer cómo se las arreglarían  para que esos mapas salieran por la puerta.  Pero antes, la cuestión era como desarrollar la metodología, implementando algunas herramientas que ya tenía elegidas. Por suerte, tuve ayuda. El Centro tenía un software de IBM para planificar, establecer cronogramas y controlar el coste de los proyectos. Además asistí a un curso sobre las habilidades que debía desarrollar un gestor de proyectos y luego a otro curso para aprender el manejo del software.

A pesar de todas las herramientas disponibles, no se puede eliminar la comunicación cara a cara. Pasé mucho tiempo hablando con la gente que hacía los mapas. Tardamos ocho meses en terminar un solo proyecto compuesto por veinte mapas. Después de este trabajo, yo era el único, de los cerca de 400 trabajadores, que podía explicar en cierto detalle cómo se hacían los mapas desde su principio a su final. Una de las lecciones que aprendí sobre los diagramas PERT es que te enseñan cómo funciona el negocio. No os aburriré con el resto del proyecto, pero nos llevó tres años tener todo terminado.

Así es hoy

Tres décadas después, la gestión de proyectos es hoy en día, parafraseando a la gran Aretha Franklin, una profesión respetada. Es una alternativa para profesionales que no aspiran a la dirección general, pero que quieren progresar en la empresa. Hace solo veinte años, la formación en gestión de proyectos era muy limitada. Hoy está muy extendida y hay más de 350 instructores y universidades que ofrecen sus licenciaturas y máster en dirección de proyectos. Y si te quieres castigas aun más, hay varios que incluso ofrecen doctorados.

Aumenta la complejidad de Proyectos y Programas

Con todas las herramientas que tenemos hoy, podríamos pensar que los proyectos se podrían reducir a la mitad de tiempo como en el caso de Centro de Mapas. Pero si soy sincero, probablemente me llevase hoy el mismo tiempo completar aquella primera parte del proyecto. En los últimos cinco años la complejidad de los proyectos ha crecido en parte debido a la globalización y la subcontratación. La subcontratación no es nueva, pero con la incorporación de nuevas contratas, han aparecido diferencias culturales, distintos husos horarios y aspectos medioambientales.

Debido a los sistemas de comunicación que tenemos ahora, como videoconferencias a través de la Web, Skype o mensajes instantáneos, la comunicación se ha fragmentado y su gestión es más compleja. Los equipos de personas que forman el proyecto están dispersos por todo el mundo y por ello los planes de comunicación requieren una mayor sofisticación.

Recuerda: los proyectos son las personas. Sin comunicación cara a cara se pierde mucho y en mi experiencia las personas necesitan relacionarse. El toque humano (en sentido figurado) es aún muy importante.

Aceleración

Las cosas se mueven más rápido que nunca. Nunca ha habido tanta presión como hoy para finalizar los proyectos tan rápido como sea humanamente posible. Pero para implementar bien la Metodología de Gestión de Proyectos, no hay atajos.

Autor: J. LeRoy Ward, PMP, PgMP
Executive Vice President of Product Strategy & Management
ESI International

Traducido por: ESI Internacional España

Fotografías extraidas de Plataforma Arquitectura y Photography Served respectivamente.


What Comes First: The Process or the People?

21/05/2012

Procesos y equpos

Designing a new process invigorates an organization with the promise of something new, something that will fix a vexing problem and some new ‘way of doing things’ that will make the employees gush with gratitude.  Unfortunately, the process becomes the jewel in the crown as the people get left behind.

Process design can fall flat on its face when sponsors forget two very important principles: First, the ‘want’ has to be clearly distinguished from the ‘need.’

Second, one needs to evaluate what employee/stakeholder capabilities are required and what employee-centric benefits can be derived.  In other words, what about the people? 

Buyer’s remors in action

Let’s take the example of my friend Rob who spends four hours a day commuting. To help make his drive more pleasurable, Rob bought his first luxury vehicle with all the bells and whistles: heating/cooling seats, touch-screen navigation, voice-activated climate control, satellite radio, wireless connectivity, heads-up display, self-parking, run-flat tires and even an environmentally friendly, DVD-based owner’s manual.  Despite all this, Rob hated it. 

Prior to this purchase, Rob drove a practical vehicle that got him to and from work with an AM/FM radio.  When he bought the luxury car, he was convinced he needed the added functionality. However, once he departed the dealer ‘safe-zone,’ he was completely lost. Rob was overwhelmed and frustrated with all the new technology. The hype ended and reality set in.

Eventually, Rob became accustomed to all of the “benefits” of the new technology. Yet he still only uses 50 percent of the functionality and, at times, still misses the days when he drove a car, which was simpler and easier to use. In short, what started out as an investment with defined returns became a headache with buyer’s remorse.

Fundamentally, this same dynamic is at work when you fail to put people as the centerpiece of your process design efforts.

Evaluate feasibility of use, employee ability

Let’s look at some ways to avoid the ‘process before the people’ design approach.  In my observation, most organizations approach process design in much the same way Rob went about selecting a car. Usually a small committee, not involved in the day-to-day implementation, develops a list of wants and needs, performs a gap analysis to current state and sets out to design a flow that is all encompassing.

This could be viewed as analogous to our car example in which Rob makes a list of all of his wants (gap analysis), takes the list to the dealership (engaging a third party advisor) and designs a car (process) based on his desires. There are three critical flaws with this approach.

First, without categorizing the results of the gap analysis into wants versus needs, organizations often fail to identify the right balance between increased function and overwhelming complexity. 

Second, without using a technique such as customer value analysis, organizations stand to create something that delivers a plethora of benefits to the wrong stakeholder community

Finally, without understanding the barriers to process utilization (potentially through force field analysis), the organization runs the risk of having a host of new capabilities without the requisite abilities to make use of them. By changing the focus of design efforts from function to feasibility, organizations can better assess the true value of their efforts and the reasonable expectation of return.

Appeal to human nature

If the aforementioned scenario sounds familiar, think about the root cause of the issue.

While creating the right balance between wants and needs is important, the most critical aspect of process design is evaluating the likelihood of adoption. Any discussion of process adoption must consider motivation. While behavioral psychology is a topic for another time, in its most basic form, behavioral change comes down to two factors: ability and desire

I have noticed most organizations focus on influencing the latter half of the equation: desire.  And, dependent on management philosophy and leadership bandwidth, influencing desire is usually achieved through one of two ways: “mandate and measure” or “monitor and reward.”  These methods of positive or negative reinforcement may influence in the short-term, but do little to affect sustainable change

The second but more effective means of influencing results is looking at employee ability.  Ability is woefully undervalued when evaluating feasibility. Much like the earlier analogy, if your stakeholders do not have the requisite knowledge and skills to execute the process, all the change management in the world will not increase adoption.

Regardless of how you identify these concerns, there are some fundamental questions to consider:

  1. “Do my stakeholders believe there is a “better way” to do their job, and can I make the case that the new process helps them? 
  2. Will improvements be realized at the expense of “extra work?”
  3. Do my stakeholders have the required knowledge to operate within the new construct?
  4. Does the experience level of my stakeholders match the complexity of the process?

Consider ripple effect through the organization

In my estimate, organizations fully reach only 65 percent of a process’s intended benefits, leaving 35 percent of expected value at risk to exceptions and failed measures. Similar to evaluating stakeholder abilities, organizations must also analyze the business architecture to which this new process will be applied. Considerations such as organizational design, communication channels, reporting rules and concurrent processes must be evaluated in order to define feasibility.

While there are several modeling techniques available to assist in this analysis, there are again key questions that should serve as the backdrop:

  1. Are there organizational dynamics at play that could negatively affect adoption?
  2. Am I structured in a way that allows me to measure the effectiveness of the process?
  3. Does the leadership level have the knowledge to coach and measure effectiveness?
  4. Does the process require governance mechanisms that are not currently aligned to reporting structures?

While many process design efforts are conducted with a small group of sponsors and stakeholders, the implementation of these efforts will have a ripple effect throughout the organization. Identifying these impacts in advance will not only make your change management efforts more effective, but will also help determine what tangential changes to structure may be required to have any success at all.

Focus on the driver first

Success in the design effort has less to do with the process and more to do with the community who must interact with it and adopt it.  Let’s revisit Rob and his luxury car again.  The fundamental problem with the car was not what it did but rather who was driving it. Had Rob understood how the enhancements would impact his commute, perhaps he would have chosen a less complex vehicle.is no different. Failed processes are rarely a product of elegance or functionality.  It usually comes down to people being people:  hesitant to learn, resistant to change and always looking for the shortest path from A to B.

By admitting this and shifting your focus to evaluate feasibility based on your people, you stand a much better chance of realizing success. Otherwise, like Rob, your employees will want to trade in the new luxury car (your new process) for an older but comfortable clunker (the old process)

Author: Matt J. Ferguson, Practice Manager, ESI Consulting Services, ESI International, is a respected expert in project management and business analysis capability assessment and learning adoption.


Nueva versión del estándar Gestión de Proyectos del PMI (PMBOK).

08/05/2012

A modo de regalo de “Happy New Year”, el 31 de diciembre de este año (2012) se publica la nueva versión 5 del PMBOK.

Guía PMBok versión 5

De la lectura de la versión en borrador, hay que decir que por desgracia, no nos da las claves para salir de esta cruel crisis mundial que atravesamos, cosa que por el momento nadie parece poder resolver. Pero sí parece introducir algunas mejoras centrándose en el puro entorno de la gestión de proyectos.

A continuación señalaré cuáles son, desde mi punto de vista y tras una primera lectura, los cambios más notables propuestos en la nueva versión:

  1. Se añaden 5 nuevos procesos a los 42 ya existentes. Cuando uno habla de mejoras, recuerdo aquello que decía “lo bueno si breve dos veces bueno”. Si ya antes en algunos casos, se nos hacían muchos procesos desde la visión de nuestros proyectos habituales, ahora habrá que mirar en detalle la aportación de este incremento. En su descargo decir, que el PMBoK debe estar (y está) preparado para afrontar desde proyectos de 6 meses, a proyectos olímpicos de 4 y 5 años de duración, desde el desarrollo de un sistema informático hasta la construcción de una central energética termo-solar. Y que, por tanto, es labor del Jefe de Proyecto y su equipo adaptar la cuantía de procesos a utilizar en cada proyecto concreto.
  2. El área de conocimiento de la “comunicación” en el proyecto, se ha dividido en dos áreas: “Communications” (que incluye los procesos “Plan Communications”, “Manage Communications” y Control Communications”); y un nuevo área denominado “Project Stakeholder Management” (que incluye los procesos “Identify Stakeholders”, “Plan Stakeholders Management”, “Manage Stakeholders Engagement” y Control Stakeholders Engagement”). Esta división viene argumentada por el PMI, por un lado, en el sentido de darle mucha importancia a la gestión de los stakeholders (interesados y afectados del proyecto), y por otro lado para alinearse con la norma ISO 21500 relativa a gestión de proyectosde próxima publicación.
  3. Relativo al punto anterior, estoy totalmente de acuerdo con que se resalte la importancia de la gestión de los stakeholders de cara a la obtención del éxito en el proyecto, pero me queda la duda, que dejaré pendiente para una segunda lectura más a fondo, de cuáles son las diferencias entre los procesos de “Planificar/Gestionar/Controlar la Comunicación” vs los procesos de “Planificar/Gestionar/Controlar los Stakeholders.
  4. En el área de conocimiento del “alcance del proyecto (scope)”, se ha añadido un nuevo proceso denominado “Plan Scope Management“. Un aspecto interesante aquí es que se incluye como output de dicho proceso el “Requirements Management Plan”, un plan subsidiario del Plan de Proyecto, donde se definirá cómo se obtendrán los requisitos del proyecto, cómo se priorizarán, trazabilidad, etc. Es decir, al igual que veíamos antes con los stakeholders, el PMI resalta la extrema relevancia de los requisitos en la consecución del éxito del proyecto.
  5. También se explican mejor algunas herramientas, se dan ejemplos de una “matriz de trazabilidad de requerimientos” y de algunas de las herramientas de los procesos de calidad. Incluso faltarían más ejemplos reales de algunas de las herramientas propuestas, que nos guíen sobre cuál son los escenarios más propicios para usarlas.
  6. Se clarifica el concepto del “flujo de la información del proyecto” con un gráfico (el 3.5), donde se marcan las diferencias entre work performance data,  work performance information y work performance reports.

Mi impresión es que la versión 5 del PMBOK no supone un cambio dramático a la vigente versión 4, ni mucho menos. Se resalta la importancia de factores como la gestión de los stakeholders y de los requisitos, cosa que algunos ya echábamos de menos por considerarlos factores críticos de éxito en la gestión de un proyecto. Se aporta más luz sobre algunos aspectos poco desarrollados en la versión anterior, y en general, se puede considerar como una mejora de la versión 4.

MIGUEL ÁNGEL BUREO DE PABLO, PMP
Instructor ESI International España.


Tomando impulso para la Gestión de Riesgos

26/04/2012

Es difícil tener una actitud positiva en lo que se refiere a los riesgos, sobre todo porque el riesgo es inseparable de la realidad. A medida que buscamos potenciales riesgos, estos crecen. Por ello, el problema no es cómo eliminar el riesgo, sino mejor dicho, cómo gestionarlo. Y aunque esto requiere mucho tiempo y energía, quizá podamos aportar una perspectiva nueva si miramos el riesgo desde la perspectiva del ciclo de vida de proyecto. En la fase de inicio vemos los riesgos desde dos puntos de vista de alto nivel.

La disyuntiva de la alta dirección es: ¿Cuáles son los riesgos de emprender este proyecto en comparación con no llevarlo a cabo?

Y las preguntas que se hace el gestor de proyecto relativas a los riesgos son: ¿Qué sé y qué no sé de este proyecto? ¿Cuánto se parece a otros proyectos en los que hemos trabajado? ¿Con quién tengo que hablar?

Estas son dos orientaciones diferentes y los interrogantes de la alta dirección y del gestor de proyecto deben ser compartidos, ya que las respuestas de cada uno aporta información a la otra parte. Además, ambas partes deben entender y aceptar que el riesgo está siempre presente y por tanto deben estar dispuestos a dialogar y tomar decisiones cuando los riesgos se materialicen en forma de problemas reales.

Sé creativo

En la fase de planificación, el riesgo se puede identificar mejor y el gestor de proyecto tiene la responsabilidad de destapar las amenazas y oportunidades asociadas al proyecto. En la planificación podemos hacer más precisa la identificación del riesgo, pero aún no es suficiente, sobre todo en lo referido a riesgos relativos al calendario.

Hay que tener en cuenta que en muchas metodologías, uno de los pasos es la planificación de los riesgos. Pero más que realmente un paso del proceso, es algo embebido en la propia gestión de proyectos. Así que deberíamos tener un registro de riesgos abierto durante todo el proceso y no esperar al final de la planificación para identificar los riesgos entonces.

Imaginemos que fuésemos capaces incluso de identificar oportunidades durante la fase de planificación. ¿Cómo lo manejamos? Me ha sorprendido que al consultar con los equipos de proyecto sobre la planificación de riesgos, su método era hacer una reunión de generación de ideas en forma de “brainstorm” (lluvia de ideas) para rellenar un papel en blanco. Pero con todas las herramientas recomendadas en gestión de proyectos, el equipo necesita toda la información generada, de modo que cuando se esté completando parte de la planificación de riesgos se pueda consultar toda la información que ya tenemos.

Mi método preferido para la identificación de riesgos es una combinación de Técnica Nominal de Grupo (NGT) y Diagrama de Afinidad. Suelo utilizar NGT  para comenzar generando ideas, dejando que los miembros del equipo piensen en silencio durante 10 minutos. Luego ordeno las ideas en un Diagrama de Afinidad para buscar riesgos ocultos y lo discutimos. Luego repetimos otra vez en equipo NGT, diagrama de afinidad y discusión. Este método mantiene a la gente “despierta” y se identifica una cantidad increíble de amenazas y oportunidades en poco tiempo. Así que recomiendo ser creativos y reducir nuestra dependencia de la lluvia de ideas, algo pasada de moda.

Con esta lista de riesgos generada por el equipo, podemos evaluar la probabilidad, el impacto y si pueden ser detectados. Si en su organización no hay una metodología estándar para evaluar los riesgos, se puede hacer con los números 1, 3 y 9 para expresar “bajo”, “medio” y “alto”. Tener los riesgos evaluados numéricamente nos puede servir para tomar decisiones relacionadas con la aceptación de un riesgo o tomar medidas más drásticas. Obviamente, hay mucho más que hacer en la planificación, pero creo que es importante ser lógico cuando se sacan los riesgos a la luz (asegurándose de que el equipo dispone de toda la información de planificación del proyecto durante las sesiones de planificación de riesgos) y utilizar herramientas y métodos prácticos de identificación y clasificación de riesgos.

Durante la implementación, se dará cuenta de si las estrategias de respuesta a los riesgos eran apropiadas o no. Es lógico documentar y replanificar las estrategias que no obtuvieron los resultados esperados.

Imagínese que durante una revisión del estado del proyecto comienza a ver desviaciones inesperadas en los informes, por ejemplo retrasos en ciertos trabajos, sobrecostes o problemas para terminar correctamente. Estas suelen ser señales de una mala gestión de riesgos. Señales de especial importancia para el gestor de proyecto, que a veces arremete contra los miembros del equipo que hacen el trabajo peor de lo esperado. Cuando observo que suceden cosas que no esperaba, es necesario conservar la calma y preguntarse el por qué (en lugar de gritar “¿Por qué esto también ha salido mal?”). Es posible que el miembro del equipo cuyo trabajo no ha cumplido con lo esperado, haya encontrado un riesgo que nadie fue capaz de identificar – lo que yo llamo una “bomba-mina”.

Cuando el equipo pisa esta mina, es la hora de reunirse y analizar si el mismo problema podría repetirse otra vez y es la hora de hacer una replanificación de riesgos.

¿Quiere cometer un error? Reprenda a la persona y verá cómo todos los riesgos se ocultan. Ocurrirán otros problemas mayores y no los verá venir, se los encontrará de golpe.

Es un proceso iterativo

Por último, insistir en que los riesgos son inherentes a los proyectos y a cualquier aspecto de la vida. Nuestra labor como gestores de proyectos es ser metódicos, lógicos y mantener la calma para poder continuar destapando y gestionando los riesgos – porque, por desgracia, esto es un proceso continuo hasta el final.

Autor: Dan Cohen, PMP, ejerció como gestor de proyectos en AT&T en el departamento de Recursos Humanos. Ha estado involucrado en numerosas facetas de la gestión de proyectos, pero su experiencia más amplia es en gestión de relaciones interpersonales para conseguir lo máximo de las personas que coordina, los sponsor y los beneficiarios de los proyectos.

Traducido por ESI International España


Clausura de la VI Edición del Master’s Certificate en Dirección de Proyectos

23/04/2012

El pasado 31 de marzo celebramos el acto de clausura de la VI Edición del Master`s Certificate in Project Management (MCPM). Este máster ha sido organizado por ESI International España.

Está avalado por la George Washington University y sus contenidos están alineados con el programa oficial del Project Management Institute (PMI), del que ESI International es proveedor acreditado.

Por eso, todas estas personas que lo acaban de terminar, no sólo están preparados para desenvolverse con soltura en la gestión de cualquier tipo de proyectos, sino que también están listos para realizar el exámen de certificación PMP.

Título Master Gestión Proyectos PMP

Instructores, alumnos y organizadores participamos en la entrega de diplomas, tras la que se celebró un cocktail para intercambiar impresiones.

Aquí os dejamos algunas fotos donde nuestros orgullosos alumnos muestran sus diplomas.

Alumnos V Master´s Certificate in Project Management

Cocktail V Master Gestión de Projectos PMP

Podéis encontrar más fotografías de la entrega de títulos en nuestro Facebook

¡Os deseamos mucho éxito!


Cuatro pasos hacia el aumento del valor de la Oficina de Gestión de Proyectos – Parte 4

10/04/2012

Paso 4 – Aumente el valor de su PMO
Ahora que ya ha identificado el tipo de PMO que tiene y conoce el valor que esta aporta a su organización, vamos a ver cómo es posible aumentar su valor para el resto de la organización.

Aumentando el valor de la oficina de proyectos PMO

Basándose en los más de 28 años de experiencia en gestión de proyectos, ESI International ha desarrollado un modelo de aumento del valor de la PMO, como se muestra en la figura 2. Se observa que el valor de la PMO aumenta sustancialmente con la evolución desde funciones administrativas como “realizar informes de los proyectos” hacia mayores niveles de implicación, abarcando objetivos alineados con la estrategia del negocio. Sugerimos, basados en nuestra experiencia, que cuanto más estrecha sea la colaboración entre la PMO y la gerencia en labores de planificación estratégica, gestión de beneficios y gestión de las líneas estratégicas del negocio, mayor será su valor para las propias personas que deben decidir crear o eliminar la PMO.

Existe una preocupante desunión entre los gestores de la PMO y los que la evalúan. Volviendo atrás a las 10 funciones más importantes, veíamos que la mayoría de los encuestados del estudio de Hobbs señalaban la función principal de la PMO como la aportación de información sobre el estado de los proyectos; sin embargo, desde un punto de vista estratégico, esa es una de las funciones menos prioritarias. No queremos decir que no sea una función importante, lo es sin duda. Pero los ejecutivos senior no la situarían precisamente entre las principales de la cadena de valor.

Si la PMO va evolucionando hacia el aumento de valor que muestra el gráfico, debe adquirir un mayor compromiso y confianza para su involucración en actividades estratégicas como la gestión de portfolio y la alineación estratégica. Y para poder llegar a ser uno de los actores principales en estas áreas, su oficina de proyectos debe emplear a profesionales con gran experiencia. Dotar a la PMO con personal senior que posea habilidades críticas, le harán percibir la PMO como un “generador de valor” no como un departamento más, un coste indirecto.

Recuerde que el potencial de su PMO no tiene límites. Pero como en la mayoría de los componentes de una organización, hay otros aspectos a tener en cuenta. Y tratándose del valor creado por la PMO, estos factores van desde la cultura hasta el nivel de madurez en gestión de proyectos y desde las fortalezas del personal hasta las percepciones de los demás. Al final, el valor de su PMO lo determinará lo que usted mismo haga con ella.

Referencias:

Ward, J. LeRoy. Dictionary of Project Management Terms, 3rd Edition. Arlington: ESI International, 2008. Print.

Hobbs, Brian. The Multi-Project PMO: A Global Analysis of the Current State of Practice. Project Management Institute, 2007. Web. 9 April 2010.

Ward, J. LeRoy. The PMO in Hard Times: Adding Value or Adding Cost. ESI International, 17 September 2009. Web. 9 April 2010.

Lang, Kathy J. The Value of a Project Management Office. Marquette University, 2004. Web. 9 April 2010.

Doerscher, Terry. PMO 2.0 Survey Report: The Continued Evolution of the Project, Program and Portfolio Management Office. Planview, 2008. Web. 9 April 2010.

The Challenges to Success for Project/Programme Management Offices. ESI International, February 2009. Web. 9 April 2010.

Autor: LeRoy Ward Exec VP at ESI International
Traducido por ESI International España


Cuatro pasos hacia el aumento del valor de la Oficina de Gestión de Proyectos – Parte 3

02/04/2012

Paso 2 – Determine qué PMO tiene usted
Ahora que ha realizado la evaluación de su PMO, mediante personal interno o con ayuda de una consultoría externa, ya le ha tomado el pulso a su organización. Ya  conoce la opinión que tienen los de dentro de su PMO  y habrán surgido los primeros resultados de las encuestas y puede que incluso alguna dirección que seguir. A continuación, basándose en las funciones diarias y la información de la evaluación, el próximo paso consiste en determinar el tipo de PMO que tiene. Su PMO puede ser alguno de estos tipos o una combinación de ellos:

  • Estación meteorológica: recopila y reporta información del avance de los proyectos.
  • Torre de control: desarrolla y mejora estándares, métodos y procesos.
  • Gestor de recursos: asigna gestores de proyecto a los principales proyectos.
  • Integrador: gestiona las dependencias entre proyectos.
  • Verificador de beneficios: control de los retornos de inversión.
  • Gestor de portfolio: gestiona el portfolio completo (proyectos y operativa)

Ser consciente del tipo de PMO que tiene y conocer sus funciones le será de utilidad para continuar tratando los problemas y retos identificados en el análisis. Y lo que es más, ser capaz de desglosar con claridad las funciones de su PMO, le ayudará a ver otros aspectos importantes que no fueron detectados por usuarios y directivos.

Paso 3 – Determine el Valor de su PMO
El valor, como la belleza, depende de quién lo evalúe. Sin embargo, el valor se puede determinar por lo que uno hace, lo bien que lo hace, y a menudo, por cuánto cuesta lo que hace. Normalmente las organizaciones utilizan modelos de análisis de negocio para priorizar sus recursos limitados para aquellas oportunidades de inversión que darán el mayor retorno sobre la inversión (ROI). Algunos de los desafíos que pueden hacer que su PMO corra el riesgo de ser infravalorada pueden ser:

  • Falta de un plan operativo, actualizado y público.
  • Escasa implicación de los usuarios.
  • Falta de apoyo de la dirección.
  • No haber un caso de negocio convincente.
  • No existir indicadores clave acordados para medir elrendimiento.
  • Falta de informes precisos.
  • Falta de compromiso y recursos insuficientes.
  • Personal en la PMO que carece de conocimientos y habilidades criticas en gestión de proyectos.

Para reconocer estas señales de alarma, es necesario tener en cuenta quién determina realmente el valor de la PMO. La figura 1 muestra aquellos principales interesados que determinan el valor.

valor PMO

Puede parecer que todos ellos tienen la misma importancia e influencia para determinar el valor de su PMO, pero no es así.  Nosotros creemos que el grupo de los gestores de proyecto son los que más ejercen influencia a la hora de determinar si la PMO es percibida como valiosa.

Después de todo, la PMO, en la mayoría de los casos ha sido creada específicamente para ayudar a los gestores de proyecto a desarrollar mejor su trabajo. Si los destinatarios para los cuales la PMO fue creada no logran ver el valor que aporta, lo más probable es que a más personas de la organización les suceda lo mismo.

La creación, implementación y operación continuada de la PMO la hacen estar montada como un programa. Y como todo programa en curso, tiene múltiples componentes interrelacionados, muchos de los cuales son de naturaleza operativa. Para gestionar esta funcionalidad, el responsable de la PMO debe identificar con precisión todos los interesados y aplicar una gestión activa de los mismos. Después de todo, cada uno de los tres grupos representados en el gráfico necesita algo distinto de la PMO y es el trabajo del responsable de la PMO descubrir qué es lo que necesitan y cómo dárselo.

¡ No se pierda la Parte 4 !

Autor: LeRoy Ward
Traducido por ESI International Spain


ESI International le invita a probar Webforum sin coste

21/03/2012

ESI International estrena nuevo partner, Webforum, una empresa SaaS (Software as a service) de Gestión de proyectos.

Y para celebrar esta nueva colaboración, queremos invitarles a probar gratis esta plataforma. En ella encontrará una herramienta con una combinación única de gestión avanzada de documentos y planificación/reporting de proyectos. Además, podrá acceder sin ningún tipo de coste adicional a un amplio abanico de exhaustivas herramientas ESI, así como a la biblioteca de plantillas.

Webforum ofrece un inteligente servicio colaborativo online para gestionar proyectos y documentos. Es seguro, adaptable, asequible y fácil de usar. Dentro de la plataforma encontrará un apartado específico para la metodología ESI, que ayudará a sus usuarios a la hora de establecer y poner en marcha un proyecto, perfilando los pasos y procesos más importantes en cada fase del proyecto.

“Mediante el uso de la metodología ESI, nuestros usuarios obtendrán una sencilla guía paso a paso sobre las necesidades en cada fase del proyecto. También tendrán acceso a fantásticas herramientas y plantillas que facilitarán su trabajo” dice Albert Huth, Managing Director Ejecutivo de Webforum.

Más allá de esta demo, los clientes de ESI International España también se beneficiarán enormemente de este portal y este acuerdo, ya que una vez superado el mes inicial, contarán con un 15% de descuento en la tarifa mensual. Y la plataforma de Metodología ESI no tendrá ningún tipo de recargo.

“Es una oportunidad excelente para que nuestros estudiantes pongan en práctica los nuevos conocimientos que han aprendido en nuestros cursos , dentro de un entorno customizado de ESI. A partir de aquí, podrán acceder con un solo click a los recursos, herramientas y plantillas de ESI, así como a un kit completo de funcionalidades para gestión de proyectos y documentos en la excelente herramienta online Webforum” Dice Alan Gavey, Director Ejecutivo de ESI EMEA.

Para comenzar a probar esta herramienta, sólo hay que incluir este código: ESIWEBIN en el portal de registro de Webforum

¡No dudéis contarnos vuestras opiniones!


Cuatro pasos hacia el aumento del valor de la Oficina de Gestión de Proyectos – Parte 2

12/03/2012

Funciones clave de la Project Management Office

En el año 2005, el Doctor Brian Hobbs, un conocido investigador de la Universidad de Quebec en Montreal, realizó un estudio de 500 PMOs para una iniciativa de investigación promovida por el Project Management Institute (PMI®). La encuesta evaluaba las distintas actividades y funciones de cada miembro de la PMO. Entre otros muchos hallazgos, quedaron identificados las 10 funciones más importantes de las PMO (según las respuestas de los encuestados), que incluyen (Hobb, 22)

  • Informar a la alta dirección del estado de los proyectos
  • Desarrollar e implementar métodos estándar
  • Monitorización y control del rendimiento de los proyectos
  • Desarrollo de competencias en gestión de proyectos, incluido la formación.
  • Implementar y manejar los sistemas de información de gestión de proyectos (PMIS).
  • Aconsejar a la alta dirección
  • Coordinación entre proyectos y gestores de proyectos.
  • Desarrollar y mantener el cuadro de mando de proyectos.
  • Extender la gestión de proyectos en la organización.
  • Monitorización y control del rendimiento de la propia PMO.

Están expuestos por orden de frecuencia tal y como identificó el estudio de Dr. Hoobs. Había en total 27 funciones llevadas a cabo por la PMO. Otras de especial interés estratégico como las gestiones de beneficios, porfolio y relaciones con clientes, no aparecieron entre las 10 principales.

¿Cómo funciona su PMO comparando con los resultados de la encuesta?

¿Es capaz de identificar las funciones que desempeña su PMO? ¿Ha realizado alguna auditoría o encuesta entre gestores de proyecto, jefes de departamento y directivos para evaluar la PMO, teniendo en cuenta la visión global de la organización? Si no, una sencilla encuesta para tomar el pulso a su organización en relación con la PMO podría ser un buen primer paso.

Recuerde, no puede saber hacia dónde va si no sabe dónde está.

Paso 1 – Evalúe su PMO
Para poder mejorar algo, incluso nuestra salud, es necesario realizar un análisis de referencia para determinar el estado actual. Esto también es cierto con su PMO. ¿Cómo perciben otras personas la PMO de su organización? ¿Son los demás conscientes del potencial y valor de la PMO? ¿Está la PMO infrautilizada? ¿Su PMO goza del apoyo de la alta dirección?

Razones clave para hacer una evaluación interna de su PMO:

  • Mejorar la alineación con los objetivos estratégicos.
  • Aumento de la implicación de los usuarios de la PMO
  • Aumento del conocimiento por parte de los demás de la PMO y su valor.
  • Mejora de la comunicación entre la PMO y sus usuarios.

Comencemos por algunas típicas preguntas que le podría interesar conocer como fruto de esta evaluación:

  • ¿Su PMO está involucrada en la selección y priorización de los proyectos?
  • ¿Cuál es su nivel de jerarquía sobre los proyectos? ¿Está la PMO por encima de los gestores de proyecto?
  • ¿Cómo definiría la autoridad de su PMO a la hora de tomar decisiones?
  • ¿Cuál es el valor que la organización percibe de la PMO?
  • En relación con las funciones de las PMO  ¿Cuáles de las 10 principales coinciden con las suyas?
  • ¿Ve inminente un cambio de papel, con aumento o disminución de responsabilidades en su PMO? ¿Cómo impactarán esos cambios en el resto de la organización?
  • ¿Qué parte del beneficio se debe al trabajo realizado por la PMO a lo largo del año pasado?
  • ¿Cuáles son las fortalezas mayores de su PMO? ¿Y sus debilidades?

Para que esté seguro de los resultados, puede realizar otras muchas preguntas que se ajusten mejor a su organización o personalizar las anteriores dependiendo de sus circunstancias. Una vez que haya obtenido la información y evaluado los resultados, prepare un informe para la gerencia, con acciones recomendadas y otros puntos de interés desprendidos de la evaluación.

Asegúrese de resaltar los hallazgos positivos. Además, dedique un tiempo a informar a los encuestados, como parte de mejora de la comunicación. Otra alternativa a realizar su propio informe, es seleccionar a un proveedor independiente y especialista, con el fin de ganar credibilidad. Este especialista debería ser capaz además de crear el informe, de desarrollar propuestas imaginativas y profesionales para tratar los puntos de mejora identificados.

¡No se pierda la Parte 3!

Autor: LeRoy Ward
Traducido por ESI International Spain


Cuatro pasos hacia el aumento del valor de la Oficina de Gestión de Proyectos – Parte 1

16/02/2012

En la economía de hoy, todas las empresas y organizaciones están luchando por hacer más con menos y el rendimiento es una máxima. Esto es cierto para las entidades de los sectores público, privado y sin ánimo de lucro. Para poder sobrevivir en los tiempos de la gestión eficiente, es necesario optimizar cada operación de su organización, sobre todo la Oficina de Gestión de Proyectos (PMO).

Es evidente que una organización no puede tener éxito si sus proyectos no se gestionan de forma eficiente – a tiempo, en el coste presupuestado y entregando los resultados comprometidos a los clientes internos y externos. Su Oficina de Gestión de Proyectos debería ser la parte que integre la gestión de proyectos en su organización, aportando resultados clave para el negocio y el cumplimiento de su misión. A acuerdo con ello, es de gran valor hacer un análisis detallado del estado actual de su PMO, para identificar las posibles áreas de mejora asegurar que se puede generar el valor que esperamos.

La experiencia profesional de ESI International nos indica que aumentar el valor del la PMO está en relación directa con la capacidad de una organización para competir en sus mercados y proveer de productos y servicios de calidad a sus clientes en el plazo requerido. La PMO está directamente vinculada con los beneficios de su organización. Esta serie de artículos analiza varios aspectos de la PMO, como sus funciones clave, características y desafíos y casos concretos de características de una PMO bien implantada. También se da un plan en cuatro etapas para mejorar el valor que aporta la PMO a su organización a largo plazo.

Introducción
No hay una PMO estándar. Cada una es única y a medida como la organización a la que presta servicio. Sin embargo, para hablar un poco más claro, merece la pena definir que es una PMO y lo que hace.

Según el Diccionario de Términos de Gestión de Proyectos, en su 3ª edición, una Oficina de Gestión de Proyectos es “una unidad que asiste a los gestores de proyecto a través de la organización para implementar los principios, métodos, herramientas y técnicas de la gestión de proyectos. En la mayoría de sus formas, la Oficina de Gestión de Proyectos tiene función de soporte y no es responsable de la ejecución de los proyectos. Su objetivo principal es proveer de prácticas efectivas y eficientes en gestión de proyectos a toda la organización” (Ward, 349)

Aunque no se mencione explícitamente, se desprende de la definición, la noción de que la PMO es el instrumento a través del cual la organización delega con éxito la gestión de proyectos. Una PMO, como la propia gestión de proyectos, es un medio y no un fin en si misma, siendo estratégica en su función y objetivo. El fin es la gestión del negocio y los resultados identificados por la organización como críticos para su supervivencia.

Donde hay una PMO competente, toda la organización y sus clientes cosechan sus frutos: los proyectos se terminan a tiempo, dentro del presupuesto y satisfaciendo las expectativas y requisitos de los interesados. Hay que tener presente que la función principal de la PMO es dotar de la estructura y experiencia necesarias para mejorar los indicadores clave de los proyectos de la organización y que debemos pararnos a pensar y revisar los cometidos de la PMO.

¡ No se pierda la Parte 2 !

Autor: LeRoy Ward

Traducido por ESI International España


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